
Los York fueron uno de los conjuntos pioneros de la música moderna en Cantabria. El grupo nació en Santander en 1960 con el nombre de Los Muchachos, inicialmente como un trío instrumental que interpretaba su repertorio con guitarras españolas. Poco tiempo después incorporaron guitarras eléctricas y evolucionaron hacia un conjunto músico-vocal, siguiendo la corriente de la canción melódica que comenzaba a imponerse en aquellos años.
El cambio decisivo llegó cuando, durante una actuación en el restaurante El Áncora, conocieron a María del Carmen Orizaola, integrante de la Coral Apostolado del Mar. Su incorporación como cantante dio personalidad definitiva al grupo, que debutó con esta formación el 19 de marzo de 1961. Su repertorio se inspiraba principalmente en conjuntos como Los Cinco Latinos y Los Iruñaco, aunque también interpretaban canciones modernas de baile.
La formación estuvo integrada por Julio Ruiz de Cortázar (guitarra rítmica y voz), Alfredo Martín (guitarra solista y voz), Mariano Torre González (voz y percusión) y María del Carmen Orizaola Zumeta (cantante). El grupo contó con la representación de Manuel Enrique Jado y Ramón Juntáded, además del apoyo artístico del compositor y arreglista Bernardino Blanco Ruiz, miembro de la Orquesta Los Blancos. Durante sus primeros años llegaron a realizar más de setenta actuaciones.
Entre sus actuaciones más recordadas figura la celebrada en el Ideal Cinema de Maliaño, donde el público, completamente entregado, llegó a lanzar caramelos al escenario al finalizar el espectáculo. El servicio militar de uno de sus componentes les impidió aceptar dos importantes compromisos profesionales: una actuación para la televisión francesa y otra en el Festival de Benidorm, propuesta que les había realizado la cantante italiana Serenella para interpretar composiciones de José Luis Estefan.
Los York actuaron por prácticamente toda la provincia, compartiendo cartel con algunos de los grupos más populares del momento, especialmente Los Puertochiqueños. Mantuvieron además una estrecha relación con el York Club, sala de fiestas cuyo propietario, Ramón Villa, inspiró el cambio definitivo de nombre del conjunto para evitar la coincidencia con otro grupo que también utilizaba el de Los Muchachos.
La abundante documentación conservada refleja una intensa actividad promocional mediante anuncios de prensa, programas de baile y carteles publicitarios en salas como el Salón La Perla de Molledo-Portolín y el propio York Club, donde fueron una de las principales atracciones musicales de comienzos de los años sesenta.
En 1962, Juan Muro sustituyó temporalmente a Julio Ruiz en la guitarra rítmica debido a la enfermedad de este último. Aquella circunstancia provocó algunas diferencias personales que, con el paso del tiempo, quedaron completamente superadas. Durante la existencia del grupo también surgió una relación sentimental entre María del Carmen Orizaola y Julio Ruiz.
Los York finalizaron su trayectoria en 1963. Tras su desaparición, varios de sus integrantes continuaron vinculados a otros conjuntos de la música cántabra. Alfredo Martín pasó a formar parte de Los Altamira, mientras que María del Carmen Orizaola desarrolló posteriormente nuevas etapas musicales en Los Bahía y Los Maracaibo, prolongando así la influencia de Los York dentro de la historia de los grupos pioneros de Cantabria.